Fisiología de los tiburones

La fisiología del tiburón es fascinante, a medida que los investigadores continúan profundizando, en las características que le permiten vivir y cazar como lo hace, se dan cuenta que dependen de una variedad, de rasgos físicos y procesos particulares, que los hacen unos animales únicos y memorables.

fisionomía del tiburón

Esqueleto

El esqueleto no está hecho de hueso sino de cartílago más ligero y más flexible. Algunas áreas del esqueleto son más duras que otras para mayor resistencia. Otras áreas, como el hocico, son más suaves para permitir que el tiburón amortigüe golpes. Los músculos natatorios se unen directamente al interior del cuerpo del tiburón para permitir el ahorro de energía y la facilidad de movimiento. Esto significa que, sin caja torácica, un tiburón literalmente será aplastado bajo el peso de su propio cuerpo si no se mantiene en el agua.

Sistema circulatorio

El corazón de un tiburón tiene forma de s. La sangre fluye de él a las branquias para ser oxigenada y entonces circula a través del cuerpo para nutrir los músculos y órganos. Estos animales tienen una presión arterial relativamente baja, y necesitan mantener la sangre fluyendo para que pueda ser oxigenada. La sangre se mantiene circulando y bombeando sobre las rendijas de las branquias, por los movimientos del músculo del tiburón, así como por la abertura y el cierre de su boca.

Hígado

El hígado de un tiburón está formado por dos grandes lóbulos que concentran y almacenan aceites y ácidos grasos. El hígado funciona como almacenamiento de energía. El hígado de un tiburón es relativamente grande, constituyendo entre el 5% y el 25% de su peso corporal total y ocupa hasta el 90% del espacio dentro de su cavidad corporal. Un gran tiburón blanco que pesaba 3,312 kg (7,302 libras) tenía un hígado de 456 kg (1,005 libras) de peso.

Un hígado de tiburón peregrino que pesa 940 kilogramos (2.072 libras) puede rendir tanto como 2.270 litros (549 galones) de aceite. Del hígado de tiburón se obtiene un aceite, que posee numerosas propiedades, en beneficio del organismo humano.

A medida que se explora la anatomía del tiburón, la fisiología y las adaptaciones con más detalle, se hace evidente que este animal ha sido diseñado, para ser el amo de las frías profundidades del mar. Este interesante artículo, es digno de ser compartido en tus redes sociales, para el disfrute de tus amigos.

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